martes, 27 de septiembre de 2016

ROMPIENDO MITOS QUE LIMITAN EL DESARROLLO DE MI MARCA

Cada vez me convenzo más de lo importante que es realizar un proceso de introspección cuando tomamos la decisión de estructurar formalmente nuestra Marca sea personal o corporativa. Y no cualquier proceso, sino uno que permita conectar mi vocación de gestor de Marca con aquello de mí que me define y que decido que sea el eje de mi proyecto de branding. Precisamente enfocados en esto, desarrollamos, junto con el equipo de profesionales que me acompaña, el programa Coaching de Marca que recientemente tuvo una primera Sesión-Experiencia con 20 empresarios emprendedores interesados en este tipo de temáticas. Considero elogioso que este entusiasta grupo haya decidido tomarse un tiempo para mirar adentro de cada uno, de modo serio y concienzudo, entendiendo que la cuna de nuestra Marca está en nosotros mismos y que hay muchas respuestas que podremos encontrar sólo ahí. 

sábado, 10 de septiembre de 2016

PRESOS DEL TEMOR (Parte I)

Cuantas oportunidades se esfuman de nuestras manos por esos temores que asoman la cabeza en el momento de las decisiones. Y no es que queramos o busquemos ser temerosos, de hecho, creo que a nadie le gusta que lo tilden de miedoso, sin embargo, si hacemos memoria tal vez podamos encontrar en nuestro pasado momentos en que perdimos batallas a veces antes de haber saltado a la cancha, sea por pesimismo, desconfianza, dudas, falta de fe, “exceso de realismo” o como lo queramos llamar. En el fondo, temor a secas. Una vez escuchando una enseñanza sobre este tema, capté una frase que respondió a mis inquietudes: “no se trata de no hacer las cosas porque se dice que se tiene miedo; se trata de hacerlas igual con todo y miedo, es la única manera de realmente desarrollar la virtud contraria”. Y es muy cierto porque una de los efectos directos del miedo es que nos paraliza, es lo primero que uno experimenta (segundos antes de salir corriendo en dirección contraria). Y en ese momento de para, por un segundo percibimos ese frío aterrador intuyendo que sucederá algo que no deseamos, o tal vez experimentamos el sinsabor de la duda, o el pesar por arrepentirnos de algo que íbamos a hacer y que ya no haremos. ¿Cuesta tanto creer en nosotros mismos? ¿Vale la pena arriesgar por hacer aquello en lo que uno CREE?